CLEMENTE YEROVI INDABURU (1904-1981)
"En todos los días de mi presidencia me encomendaba a Dios en las mañanas pidiéndole equivocarme lo menos posible ,llegar a la constituyente que era el mandato a cumplir y no tomarle cariño al Poder. Estos favores me fueron otorgados . (Carta al director de El Tiempo de Quito, 1 de abril de 1976)
PRESIDENCIA DE CLEMENTE YEROVI INDABURU Período Presidencial: 29 de marzo de 1966 a 16 de noviembre de 1966. Primera Dama: Victoria Gómez Icaza. Clemente Yerovi Indaburu

AL BORDE DEL CAOS

"El 28 de marzo de 1966 la nación ecuatoriana se hallaba al borde del caos. Nueve días de paro... las universidades a punto de desaparecer... muertos, heridos y cientos de prisioneros era el saldo de la lucha entre el pueblo inerme y las fuerzas militares", escribía Vistazo. En la madrugada del 29 de marzo mientras se combatía en Cuenca, el Estado Mayor presionó a la Junta Militar para que cesara en sus funciones. Ante la presencia de altos oficiales del Ejército en el ministerio de Defensa, las fuerzas políticas designaron presidente provisional a Clemente Yerovi Indaburu. La tensión política disminuyó el 30 de marzo cuando Yerovi, de 62 años de edad, juró la presidencia ante el general Telmo Vargas, jefe del Estado Mayor, bajo la mirada de los ex presidentes Camilo Ponce, Galo Plaza y Andrés F. Córdova. "LA MALETA HECHA" Yerovi se propuso tres metas: convocar a elecciones para que la Asamblea designara al nuevo presidente, reflotar la economía nacional e irse del Poder en cuanto se instalara la Asamblea. Y cumplió su propósito casi al pie de la letra.

Las elecciones tuvieron lugar el 16 de octubre de 1966 luego de una intensa campaña política que duró tres meses y deparó algunas sorpresas. Experimentados políticos como Velasco Ibarra, Carlos Guevara Moreno y Ruperto Alarcón Falconí fueron derrotados. El líder cefepista Assad Bucaram bajo el lema "pese a quien pese, Bucaram será el primer diputado del Guayas en la Asamblea" obtuvo un triunfo mayor que el logrado en 1960 por Carlos Guevara Moreno, fundador del partido. En él veía la gente al político honrado, pobre, "que no se casaba con nadie" y que siempre hacía oposición. El nuevo partido Liberación Popular superó ampliamente al socialismo reunificado. Y la Asociación Deportiva de Pichincha llevó a la Asamblea a uno de sus dirigentes, iniciando la tradición de instrumentalizar el deporte para escalar el poder político. En las elecciones se estrenó con éxito el nuevo mecanismo del sistema de cedulación única con el que se garantizaban mejor unas elecciones limpias. En carta al director de El Tiempo de Quito y refiriéndose a la columna humorística "Los Picapiedras", el presidente Yerovi afirmaba "qué bien dicen los señores Picapiedras que había que fajarse los pantalones como banderillero antiguo, y es lo cierto que mirado desde el punto de vista económico no sé qué caracterizó más a mi Gobierno si su pobreza o su austeridad... Lo primero, una certeza; lo segundo, una insoslayable necesidad". Yerovi aplicó medidas de choque: por el peligroso desequilibrio fiscal, la pérdida violenta de las reservas internacionales, los síntomas inflacionarios reajustó el presupuesto del Estado, adoptó medidas monetarias correctivas -el déficit de la balanza de pagos fue de 11 millones de dólares en 1965-, limitó la importación suntuaria con un gravamen del 20 por ciento sobre la lista dos, aumentó el encaje bancario y para no afectar a la industria nacional, eliminó los depósitos previos en la adquisición de materias primas siempre y cuando los créditos de adquisición fueran hechos con un mínimo de 180 días de plazo. Con estas medidas Yerovi logró una cierta recuperación de la economía y una firme estabilidad monetaria. El pueblo tomó con madurez esta amarga medicina, pues la imagen del presidente despertaba confianza lo que no había sucedido con las últimas medidas de la Junta Militar, en conjunto, más benignas. Una vez elegido Gonzalo Cordero Crespo presidente de la Asamblea, Yerovi envió a ella su renuncia irrevocable y su mensaje presidencial -¡que nunca fue leído!- y manejando su automóvil particular regresó ese mismo día al Guayaquil de sus amores. "Goberné con las maletas hechas", dijo el presidente, y confesó que, "mientras tuvo lugar mi corta actuación al frente de los destinos de la Patria, todos los días sin faltar ninguno, me enconmendaba a Dios en las mañanas pidiéndole tres cosas: primero, equivocarme lo menos posible; segundo, llegar a la Constituyente que era el mandato a cumplir; y tercero, no tomarle cariño al Poder. Creo que estos favores me fueron otorgados".

SIETE Y MEDIO

Siete meses y medio gobernó Yerovi. Dio libertad a los presos políticos, no apresó ni desterró a nadie, restableció el derecho a la huelga y a asociarse, respetó las garantías ciudadanas y aunque elegido de facto, él mismo se sujetó escrupulosamente a la Ley. Gobernó con independencia de los partidos y formó un gabinete de concentración nacional. Restableció la vigilancia sobre las doscientas millas de mar territorial medidas desde la costa del Pacífico y las del Archipiélago de Galápagos y suscribió el Acuerdo de Cartagena, célula inicial del Pacto Andino. Fomentó el desarrollo de las finanzas particulares con la fundación de COFIEC (Corporación Financiera del Ecuador) y con la apertura de la primera sucursal del Banco Pichincha en Guayaquil. Hizo posible la planificación y posterior construcción del puente sobre el río Guayas, obra de trascendencia para unir la Costa y la Sierra. Creó el Servicio de Capacitación Profesional (SECAP) y la Flota Bananera. CARNE Y HUESO Clemente Yerovi, hombre de carne, hueso y experiencia, nada libresco, hijo de Clemente Yerovi Matheus y de María Indaburu Seminario -de los gran cacaos-, nació en Guayaquil el 9 de agosto de 1904 y se educó en los colegios Vicente Rocafuerte de Guayaquil y San Gabriel de Quito. De joven se dedicó a la navegación fluvial y de cabotaje por lo que conocía de memoria la cuenca del río Guayas, el Golfo de Guayaquil y las costas ecuatoriana y norperuana. Dejó la vida marinera y comercial y empezó una carrera de ejecutivo: fue presidente de la Sociedad de Agricultores de los Ríos en 1935, del Banco de Crédito Hipotecario en 1936 y de la Cámara de Agricultura del Litoral en 1939; director del Banco Central en 1938, ministro de Economía de Galo Plaza entre 1948 y 1950, cartera desde la cual planeó e impulsó la producción de la riqueza bananera. Presidió la Junta Monetaria entre 1951 y 1952, dirigió el Banco Nacional de Fomento en 1955 y 1956 y promovió asociaciones agrícolas, comerciales industriales y pesqueras. Se hizo cargo de la Junta Nacional de Planificación en 1962 y elaboró el Plan Nacional de Desarrollo empezado con Arosemena Monroy y entregado a la Junta Militar en 1964. Sirvió como embajador ante el Mercado Común Europeo en 1965, dignidad a la que renunció por considerarla una sinecura (piponería). Jorge Salvador Lara, canciller de la Republica en tiempos de Yerovi, lo consideraba "un varón consular de acendradas virtudes republicanas, un personaje cordial, lleno de gracejo, recursos prácticos y bonhomía". Yerovi murió en Guayaquil el 19 de julio de 1981 a los 77 años de edad. PAG INICIAL