GALO PLAZA LASSO (1906-1987)
"En mi Gobierno hubo planificación. Prueba de eso, por ejemplo, el caso del banano. En 1949 Ecuador ocupaba el puesto 27. Para el año 1951 nos convertimos en el primer exportador del mundo ". Ensayar un resumen de la gestión de los presidentes y dictadores del último medio siglo sin la prudente perspectiva de una distancia histórica de 50 años es aventurado. Por este motivo la gestión de los mandatarios comprendidos entre Plaza Lasso y Durán-Ballén se reseñará esquemáticamente. De 1948 a 1960 hubo continuidad democrática. Este fenómeno obedeció a causas económicas, sociales y políticas. Entre las económicas contó el aumento de las exportaciones, sobre todo del banano. En 1948 el valor del conjunto de los productos exportados fue el doble de lo vendido en 1943. Galo Plaza

En 1960 se vendieron productos ecuatorianos por 120 milliones de dólares, once veces más que el promedio exportado en el decenio de 1930. Creció el Producto Interno Bruto y durante el decenio de 1950 el costo de la vida se elevó en un moderado seis por ciento. Entre las causas sociales pesó el aumento de población en la Costa y el crecimiento de las ciudades y de la clase media, A comienzos del siglo XX sólo el 20 por ciento de los ecuatorianos vivía en la Costa; en 1950 vivía allí el 40 por ciento. A las ciudades afluía población marginada. En 1950 la clase media representaba el 20.7 de la población. Estos hechos, disminuyeron la votación conservadora y favorecieron el voto por la modernización del Ecuador. Entre las causas políticas estuvo el perfeccionamiento de las instituciones que protegían el proceso electoral. El estilo de liderazgo de Galo Plaza Lasso sacó provecho de estas causas e influyó en dos de ellas. Nacido el 17 de febrero de 1906 en la ciudad de Nueva York, Plaza recibió en su educación el influjo liberal y burgués de su padre, el ex presidente Leonidas Plaza Gutiérrez; el influjo de su madre, Avelina Lasso, serrana, terrateniente y aristócrata, y el del ambiente usamericano libre de prejuicios sobre el trabajo manual e impregnado de los valores de la disciplina, previsión y tolerancia. Plaza Lasso hizo la primaria en el pensionado católico Pedro Pablo Borja y la Secundaria en el colegio laico Mejía. Tomó cursos de agricultura y economía en las universidades de Berkeley y Maryland, y de derecho internacional en la de Georgetown. "A raíz de esa época" (la gran crisis de 1929), confiesa en una entrevista, "me valí de mis propios medios para subsistir con la venta de manzanas y periódicos en las esquinas de Nueva York, pasando luego a trabajar como sobrecargo en la compañía Grace. La muerte de mi padre acaecida en 1932 me obligó a regresar al país". Se inició en la vida política en 1936 como concejal y presidente del Municipio de Quito. A los 32 años de edad fue nombrado ministro de Defensa en el gobierno de Narváez, al que consolidó disolviendo la Asamblea Constituyente de 1938. En la segunda presidencia de Velasco estuvo de embajador en Wáshington; en 1945 asistió en calidad de delegado a las conferencias de Chapultepec y California para la Organización de las Naciones Unidas y en 1946 fue elegido senador por Pichincha. Desde 1932 dedicó su tiempo libre a la agricultura y ganadería. Concluida la presidencia, medió por Naciones Unidas en los conflictos de Chipre, Líbano y el Congo; en 1960 se afilió al Partido Liberal y se candidatizó a la presidencia; en 1964 trabajó de secretario general de la Organización de Estados Americanos. De regreso en 1975, se convirtió en "una especie de rector moral de la democracia ecuatoriana", como dice el historiador Jorge Salvador Lara. Respetado por los ecuatorianos y llorado por los indios de sus haciendas, murió el 28 de enero de 1987 a los 81 años de edad.


EL MODERNIZADOR

Plaza fue un gobernante conciliador en lo político y desarrollista en lo económico. Contó en el Congreso con el apoyo de los liberales. A la mitad del período ejecutivo llamó a los socialistas a colaborar en su Gabinete. El sensato Carlos Cueva Tamariz ocupó la cartera de Educación y el habilísimo liberal Andrés F. Córdova, la de Gobierno. Respetó la separación de la Iglesia y el Estado, abrió las puertas a las misiones protestantes y profesionalizó la burocracia con la Ley de Servicio Civil y Carrera Administrativa. Los conservadores y velasquistas y la Concentración de Fuerzas Populares (C.F.P.), partido populista recién fundado por Carlos Guevara Moreno, le hicieron oposición. La más violenta y corrosiva provino de Guevara en "Momento", revista de la C.F.P. que, como escribe el biógrafo de Velasco, Rafael Arízaga Vega, "usaba un lenguaje no oído en el Ecuador desde los tiempos legendarios de las campañas de Manuel J. Calle". De ordinario moderado, Plaza Lasso hallo una coyuntura legal para silenciar la revista, enjuiciar a los líderes cefepistas y encarcelarlos por más de un año. La clase media simpatizaba con Plaza Lasso, pero el pueblo era velasquista y los marginados empezaban a engrosar el cefepismo. El núcleo de la política económica de Plaza fue la producción. Para moverla se asesoró con numerosas misiones internacionales públicas y privadas y se apoyó en el capaz ministro de Economía Clemente Yerovi Indaburo. Ecuador se convirtió en importante exportador de banano. Mejoró la producción de arroz, cacao, café, algodón y petróleo. Creció la ganadería. Se tecnificó la agricultura y se combatió la erosión del suelo. Se reforestó. Las exportaciones se suplicaron entre 1948 y 1952 y el dólar se mantuvo en 17 sucres. En 1950, se llevó a cabo el primer censo nacional de población: Ecuador tenía 3'202,757 habitantes; Quito, 209.932 y Guayaquil, 256.966. Y la CEPAL elaboró el primer infonne económico global que se hacía sobre Ecuador. El cinco de agosto de 1949 un terremoto en la provincia de Tungurahua destruyó parcialmente a Ambato, sepultó a Pelileo y arrasó a Pillaro. Ocho mil fueron los muertos y decenas de millares las viviendas afectadas. Ayudado por la solidaridad de los ecuatorianos y de todo el continente, Plaza emprendió con fortaleza y método la tarea de la reconstrucción. El historiador Jorge Salvador Lara juzga así a Galo Plaza: "Sus claras dotes de realismo le hicieron ganar batallas difíciles ante las cuales otros habrían sucumbido o desertado". El sociólogo izquierdista Agustín Cueva anota que "la administración de Plaza representa el mayor logro de la dominación burguesa en el Ecuador". PAG INICIAL